La novedad y desarrollo de los nuevos medios de transporte, desplazaron en muchas regiones a los caballos. En otras, debido a las condiciones de la tierra, se hizo necesario continuar su uso. Incluso hoy en pleno siglo XXI, existen poblaciones, ubicadas especialmente en la Costa Pacífica, en las cuales sus habitantes necesitan desplazarse en caballos para poder comunicarse con el resto del país.
Cuando el caballo dejo de usarse como medio de transporte, comenzó una nueva y mejor época en la que los verdaderos pioneros del caballo actual se dedicaron a desarrollar las cuatro modalidades de andar y a hacer cruces, muchas veces guiados por la intuición, para producir en un nuevo caballo un ejemplar que magnificara las mejores características de los caballos que trajeron los españoles.
Los cruces de caballos colombianos con caballos españoles, que se empezaron a dar desde la segunda venida de Cristóbal Colón, dieron origen a las cuatro modalidades o razas características de los caballos colombianos, el paso fino colombiano, trocha, trocha y galope y trote y galope.
En el último cuarto del siglo XIX, los criadores acentuaron los cruzamientos que buscaban pulir esa modalidad de paso por laterales que se conocía con los nombres de “paso llano” o “paso castellano”, que años después tomó el nombre de paso fino colombiano.
Los primeros ejemplares que comienzan a sobresalir, por sus cualidades excepcionales, pueden ubicarse a comienzos del siglo XX. En esta época podemos ubicar el principio de la historia.